Una receta fácil, cremosa y llena de sabor, perfecta para disfrutar de un buen plato de pasta sin complicarse demasiado. Combinar la suavidad de la ricotta con el sabor de los champiñones y el pollo para conseguir un resultado delicioso.
160 g de rigatoni
50 g de pechuga de pollo
200 g de champiñones laminados
Una pizca de tomillo
150 g de queso ricotta
1 cebolla pequeña
2 dientes de ajo
30 g de queso parmesano rallado
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra
1/2 vaso de agua de cocción de la pasta
Preparación:
Cocer la pasta en abundante agua con sal "al dente" siguiendo las instrucciones del paquete. Antes de escurrirlos, reservar un poco del agua de cocción.
Cortar la pechuga en dados, salpimentar y dorar en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Una vez bien cocinado, retirar y reservar.
En la misma sartén, sofreír la cebolla picada. Añadir los champiñones laminados y una pizca de tomillo y cocinar hasta que estén dorados. Incorporar el ajo picado y dejar cocinar un minuto más.
Bajar el fuego, añadir la ricotta y un poco del agua de cocción de la pasta. Remover hasta conseguir una salsa cremosa e incorporar el parmesano rallado.
Incorporar el pollo y los rigatoni a la sartén. Mezclar durante un par de minutos para integrar todos los sabores. Añadir un poco más de agua de cocción si la salsa queda demasiado espesa.
Terminar con un poco de parmesano rallado, pimienta negra y perejil fresco al gusto.

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