Personalmente, la comida del Reino Unido me gusta mucho.
De mis estancias en Inglaterra guardo recuerdos entrañables y sensaciones muy agradables. Quizá se deba a que tuve la suerte de convivir con una excelente cocinera y maravillosa persona, Anita Cavallini, que en su cocina de Hertfordshire se esmeraba cada día en sorprendernos con auténticas delicias. Gracias a ella descubrí nuevos sabores y platos que ampliaron mis horizontes gastronómicos. Creo que fue allí donde comenzó realmente mi interés por la cocina internacional.
Recuerdo con especial cariño los pies dulces y salados, como el Shepherd’s Pie o los Cornish pasties; el tradicional fish and chips, el toad in the hole, las mermeladas caseras, las tartas de ruibarbo y de jengibre, la tarta Guinness, la deliciosa clotted cream, los scones, el roast beef acompañado de su gravy y su Yorkshire pudding, además de una extraordinaria variedad de quesos.
También descubrí especialidades como el Cullen skink, el haggis, los huevos escoceses, las salchichas, el bubble and squeak y los variados chutneys que Anita preparaba, reflejo de las influencias que la cocina británica ha recibido de la India y de otros territorios de su antiguo imperio. Platos como el chicken tikka masala forman hoy parte de esa rica herencia culinaria.
Y cómo no recordar el salmón, el bacon, las magníficas cervezas disfrutadas en pubs llenos de historia y ambiente, los tradicionales afternoon teas con su exquisita repostería o esos contundentes desayunos británicos capaces de afrontar cualquier jornada.
Son recuerdos que permanecen vivos en mi memoria y que me hacen sonreír cada vez que alguien afirma que en el Reino Unido se come mal. Mi experiencia, desde luego, fue muy distinta.
Como curiosidad os cuento que, cuando se pide un desayuno inglés completo, que contenga todo, se denomina como un Full Monty, no se sabe a ciencia cierta pero los orígenes etimológicos de la frase no son muy claros.
A menudo se hace referencia al General de Campo Montgomery, el famoso militar de la 2ª Guerra Mundial que según cuentan, era muy aficionado a este tipo de desayunos cuando ganaba una batalla, los soldados ingleses de forma jocosa pedían al desayunar un "full monty" y la frase se quedó unida a este desayuno.
*Los ingredientes de un desayuno completo o Full Monty son: huevos revueltos, tocino, salchichas, morcilla, setas, judias asadas, hash browns (patatas cocidas y cebollas,doradas en sartén), y una mitad de tomate.
Ahora quisiera aconsejaros este curioso libro, inspirado en las novelas de la célebre escritora Agatha Christie, que compré:
CREMAS & CASTIGOS
Recetas deliciosas y criminales de Agatha Christie.
Anne Martinetti y François Rivière
Editorial :VERGARA
"Qué maravilla volver a casa...
Mi hija, los perros, los cuencos
de nata de Devonshire,
las manzanas, los chapuzones...
Exhalo un suspiro de éxtasis"
Agatha Christie amaba la vida y las buenas cosas de ésta, y sabía transformar los platos más apetecibles en temibles armas asesinas. En el marco de las sesenta y seis novelas de la Duquesa de la Muerte, la menor copa de coñac puede resultar fatal, el más banal sándwich de pepino puede bastar para mandar a cualquiera directamente al purgatorio… En las 88 recetas de la presente obra no hay ni rastro de arsénico o estricnina. Hay tan sólo las más exquisitas muestras de la cocina británica, de los muffins a la mermelada de naranja, pasando por el original pastel de Dartmouth. Todo el arte del desayuno a la inglesa y de la auténtica ceremonia del té evocados por la autora de novelas policíacas más leída del mundo, compilado por dos apasionados de su obra.
*En este blog, podréis encontrar una de las recetas, que hicimos de este libro:

2 comentarios:
Gracias por compartir. Interesante y curiosa la información.
Genial la Historia. Gracias por compartirla...saludos.
Publicar un comentario