La sopa se basa en el miso, una pasta fermentada de soja que llegó a Japón hace más de 1.000 años, influenciada por técnicas de fermentación de China.
Con el tiempo, en Japón se desarrolló su propia versión y la sopa de miso se convirtió en un plato básico de la cocina japonesa. 

Ingredientes:
1 litro de agua
10–15 g de setas deshidratadas
1/2 calabacín
1 zanahoria
1/2 puerro
2 cucharadas de pasta de miso
1 cucharada de salsa de soja
1 cucharadita de aceite de sésamo
1 trocito de jengibre
Cebolleta
1-2 huevos
Preparación:
Poner a hidratar las setas en agua caliente 10–15 minutos.
Colar y reservar el agua.
Poner el agua de las setas en una olla y añadir más agua hasta 1 litro.
Añadir las setas hidratadas, el puerro en rodajas finas y el jengibre y cocer durante 5–7 minutos.
Añadir la zanahoria cortada en tiras finas y cocinar 2 minutos.
Seguidamente incorporar el calabacín en bastones y cocinar 3–4 minutos más. Deben quedar tiernos pero con textura
Retirar del fuego y agregar el miso diluido en un poco de caldo (no hervir de nuevo. Agregar un poco de salsa de soja, un hilo de aceite de sésamo.
Cascar un huevo, tapar y dejar que se poche con su calor residual. O si se prefiere, un huevo duro, cortado por la mitad.
Servir en cuencos y decorar con cebolleta picada por encima.
Sugerencia:
Si se quiere completar más el plato, añadir el tofu en cubitos y fideos (udon o ramen).
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