El brigadeiro nació en Brasil en la década de 1940. La versión tradicional se prepara con leche condensada, mantequilla y chocolate o cacao, y se sirve normalmente en pequeñas bolitas cubiertas de chocolate granulado.
Con el tiempo, el brigadeiro dejó de utilizarse únicamente como bombón y empezó a emplearse como relleno y cobertura de tartas y bizcochos. De ahí surgieron los bolos de brigadeiro, muy populares en Brasil, especialmente en cumpleaños y celebraciones.
La versión sencilla de bizcocho de chocolate entero cubierto con brigadeiro no tiene un único inventor conocido: es una adaptación casera de esa tradición brasileña. Su encanto está precisamente en eso: convertir un dulce típico brasileño en una tarta fácil, abundante y pensada para compartir.
BRIGADEIRO CON BIZCOCHO ENTERO
Para el bizcocho:
3 huevos
180 g de azúcar
120 ml de aceite
200 ml de leche
180 g de harina
50 g de cacao en polvo
1 cucharada de levadura química
Para el brigadeiro:
1 lata de leche condensada (397 g)
2 cucharadas de cacao
1 cucharada de mantequilla
100 ml de nata para cocinar o montar
Preparar el bizcocho:
Batir los huevos con el azúcar.
Añadir el aceite y la leche y mezclar.
Incorporar la harina, el cacao y la levadura.
Verter en un molde engrasado.
Hornear a 180 °C durante unos 35–40 minutos.
Dejar enfriar antes de cubrir.
Preparar el brigadeiro:
Mezclar la leche condensada, el cacao, la mantequilla y la nata en un cazo.
Cocinar a fuego medio-bajo, removiendo continuamente.
Retirar cuando espese, pero dejarlo suficientemente cremoso para poder extenderlo sobre el bizcocho.
Montar
Colocar el bizcocho entero en una fuente.
Extender por toda la superficie y dejar que caiga ligeramente por los laterales.
Espolvorear generosamente con chocolate granulado.
Truco: no dejar espesar demasiado el brigadeiro; para cubrir un bizcocho debe quedar cremoso y fácil de extender.




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