·"Un pueblo que no bebe su vino tiene un grave problema de identidad" MVM


8/18/2016

JARRIA MORISCA

La jarria es una variedad de salmorejo, fuerte y espeso, típico de la Puebla de Cazalla, Sevilla.
A este plato se le llama gazpacho, ardoria, jarria, zopeao, todos vienen a ser lo mismo, aunque a veces, difieren un poco en su elaboración.
La jarria es un alimento muy humilde, que preparaban con lo que tenían en el campo, los arrieros, de ahí la etimología del nombre, de los hombres que trabajaban con la arria o harria, un grupo de bestias de carga, como los burros o mulos, principalmente.

  Su gentilicio, "moriscos"se debe a que los Duques de Osuna desobedecieron la Orden de los Reyes Católicos de expulsar a sus moriscos. Por ese mismo motivo, abunda en la población el apellido "Moreno" (de "moro").
Tradicionalmente, este plato frío, se suele hacer en lebrillo de arcilla blanca cocida, pero en la actualidad para ahorrar tiempo y trabajo, se hace en batidora o thermomix y así queda más cremoso y fino.
Al igual que con los gazpachos y salmorejos, se pueden aderezar con distintos picadillos, que bien se les pone por encima una vez servido o bien se presentan en cuencos diferentes al lado.


JARRIA
Ingredientes:
1 kg de tomates rojos y maduros
1/2 kg de pan asentado
1 trozo de pimiento verde
3 o 4 dientes de ajo
1 chorrito de vinagre de Jerez
Sal gorda
Aceite de oliva
1 pizca de pimienta (opcional)
1 berenjena
Harina para rebozar

Aderezos a elegir: 200 g. de virutas de jamón serrano ó 1 lata de atún, caballa, melva, en aceite; Huevo duro; picatostes; pimiento picadito; cebolla picadita; patatas fritas a cuadritos; uvas; granada; trozos de naranja; etc...

Preparación:
Cortar el pan sin corteza, a pellizcos. Reservar.
En un lebrillo (de arcilla blanca preferiblemente), se hace un "majaillo" con el ajo , el pimiento verde y la sal, hasta que quede pastoso.
Añadir los tomates pelados y troceados. 
Incorporar el pan picado y dejar empapar todo una hora como mínimo.
Majar todo e ir agregando lentamente el aceite, hasta conseguir una consistencia cremosa.
Por otro lado, cortar las berenjenas sin pelar en en lonchas largas, echarles un poco de sal gorda y dejar sudar un rato para que no amarguen. 

Pasarlas por harina y freírlas en aceite caliente. Sacar y escurrir sobre papel absorbente.
Presentación:
Colocar las berenjenas rebozadas en el fondo de un plato hondo o cuenco de barro, verter encima la jarria y colocar por encima virutas de jamón y huevo duro picado.