La receta tradicional de costeletas de borrego empanadas es, en esencia, un escalope o una milanesa de cordero, marinadas previamente a su empanado.
En la cocina de la zona del Alentejo es muy habitual rebozar y freír las carnes tras un buen marinado.
1 kg de chuletas de cordero
4 o 5 dientes de ajo
1 hoja de laurel
150 ml de vino blanco
1 cucharada de manteca de cerdo o aceite de oliva
1 cucharadita de pimentón dulce
Sal
Pimienta negra
2 huevos
Pan rallado
Harina
Aceite para freír
Preparación:
En un recipiente, sazonar las chuletas con la sal, la pimienta, el pimentón dulce, la hoja de laurel troceada y los ajos machacados. Regarlo todo con el vino blanco y dejarlo macerar en la nevera al menos 1 hora para que tome bien los sabores.
Escurrir y secar las chuletas del marinado.
Empanar las chuletas por harina, huevo batido y pan rallado, presionando para que se adhiera bien el empanado.
Freír las chuletas , en tandas, en abundante aceite a unos 170–180 °C, durante 2-4 minutos por cada lado (dependerá del grosor de la carne).
Sacar y dejar escurrir sobre una rejilla o papel absorbente.
Servir acompañadas con rodajas de patatas panaderas o "a lo pobre", con patatas cocidas, pimientos asados o ensalada, al gusto.




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