·"Un pueblo que no bebe su vino tiene un grave problema de identidad" MVM


12/14/2017

ADOBONG PUSIT, ADOBO DE CALAMAR FILIPINO

"El adobo fué un avance de gran importancia histórica ya que modificó la forma de pensar de los mercaderes. La posibilidad de mantener la carne en una óptima condición para ser consumida provocó que los adobos formaran parte del recetario de las expediciones que partían en misiones de larga duración. Las naves españolas que desembarcaron en América dieron a conocer este caldo a los indígenas. Con el paso de los siglos, los pueblos autóctonos asimilaron esta tradición y, a día de hoy, sigue siendo muy popular el adobo de carnes y pescados en países como Perú, Chile o Méjico. 

Las incursiones de los españoles a través del Océano Pacífico les llevaron a la isla de Cebú. Fue principios del siglo XVI, cuando Fernando de Magallanes y Juan Sebastián aterrizaron en esta isla, donde encontraron gran resistencia por parte de los nativos. La expedición fué un fracaso por el hambre y por la animadversión local. No fué hasta 1565 cuando los españoles, capitaneados por Legazpi, tomaron posesión oficial de Cebú y otras islas, como Leyte y Samar. Las llamaron Islas Filipinas en honor a Felipe II. 

 Pese a que se considera el adobo como una invención española según dicta la historia del adobo convencional, hay algunas fuentes alternativas que cuestionan su orígen. Son muchos los que defienden que los filipinos ya conocían la técnica del adobado antes de la llegada de Magallanes y Elcano. Lo que si es seguro es que sumergían carne, pescado y verduras en una mezcla de sal y vinagre.
Esta mezcla se utilizaba exclusivamente para conservar los alimentos para protegerlos de las altas temperaturas. Lo que sí queda fuera de cualquier duda es que el actual adobo filipino bebe directamente del adobo castellano. 

 El adobo filipino se puede considerar como el más importante de los platos típicos de Filipinas. Es el buque insignia de la gastronomia de estas islas, que aplica la técnica del adobo a carnes, pescados y verduras, aunque el guiso más popular es el pollo. El adobo filipino es una mezcla de influencias; por un lado tiene la herencia española, que aportó, se supone, el adobo en sí. Por otro lado está la influencia oriental; las relaciones comerciales con China y la ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial aportaron ingredientes como la soja y el jengibre. Actualmente el adobo filipino, está presente en platos de cerdo, calamares, espinacas e incluso en preparaciones con plátano. Ingredientes como la leche de coco, el chile y el vinagre de arroz también productos comunes en los adobos filipinos, que también sirven para aderezar ensaladas, sandwiches y pasta". 

Fuente: adobos.com

 ADOBONG PUSIT

Ingredientes:
1/2 kg de calamares
1 cebolla
4 ajos
1 tomate
chdas de salsa de soja
3 cucharadas de salsa de ostras
chdas de vinagre
1/2 vasito de agua, aprox
chda de azúcar moreno
2 guindillas verdes, opcional
1 cucharadita de pimienta
1 hoja de laurel
aceite
Preparación:
Lavar bien los calamares, retirándoles el esqueleto y reservar las bolsas de tinta.
Cortar los calamares en tiras de unos 2 cm.
En cazuela con un poco de aceite, sofreír la cebolla y los ajos picados. Añadir el tomate cortado en trozos y sofreír. Incorporar las tiras de calamares y las bolsitas de tinta, rehogar y regar con la salsa de soja, la salsa de ostras, el vinagre , el azúcar y el agua. Añadir las guindillas y la hoja de laurel. Tapar y cocer todo junto unos 15-20 minutos o hasta que queden tiernos los calamares y se reduzca la salsa.
Servir con arroz blanco al vapor.

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